lunes, 10 de mayo de 2010

Uno más uno son TRES (I)


Eres una rata callejera adicta al alcohol que se come todo lo que encuentra en las calles de Madrid.


Hace años que renuncié a esta farsa y no era para introducirme en vuestro mundo rodeado de oscuridad enmascarada por notas musicales construidas desde el infierno que yo también he pisado.

Cuántas veces me había imaginado ese momento.... era como un sueño.. Y digo era porque cuando lo consigues ya no lo es y tampoco era para tanto. Entró por la puerta principal y salió por la de atrás para no dejar rastro. Su pragmatismo me ha hecho más hermética ¿Qué esperaba de esas combinaciones de letras y de sus frases sangrientas?

Prisioneros del pasado, obsesivos del futuro y descuidados de un presente que no somos capaces de disfrutar....

La intensidad de estos últimos meses no me permite poner los pies sobre la tierra. No recuerdo esas puestas del anochecer. Ahora llego temprano ¿Por dónde salía el sol? ¿Este- oeste?.... Ya me robaron enero, febrero y marzo. Abril se lo dejamos a Sabina y mayo es “nuestro” porque hoy es nuestro día uno. No hace falta cumplir años ni esperar a nochevieja para alcanzar nuestros propósitos. Feliz día 21.

domingo, 9 de mayo de 2010

De haberlo sabido........

                    Para Guido de la que fue Carla, Claudia, Estefanina y se convirtió en Luisa


Corto pero intenso. No he podido soportarlo más tiempo. Has sido un sueño de ida y vuelta.

De haberlo sabido......

Prisionera del naufragio

Aire, aire y más aire

¿Escuchas el viento rozar en mi ventana?

Cada mañana me despierta el ruido que desprende cuando choca en mi cristal.

Tú sigues sin llamar a mi puerta.

Me está pesando más olvidarte que los días felices que pasé junto a ti ¿Qué quieres que haga? ¿Qué siga ocultándome del viento con mi chaqueta de lana en pleno mes de mayo? ¿Que continuemos escondiéndonos y juguemos como antes con esa máscara llena de moho a ser dos desconocidos que casualmente han coincidido en las calles de Madrid?


Llevo meses oculta en las noches de esta ciudad. No hay brújula que oriente mi camino porque sigo sin encontrar el rumbo. Unos días tus recuerdos inundan mis horas. Otros, me distraigo vendiendo mi alma a cualquier postor que adivine en qué canción estoy pensando ¿Por qué me empeño en bajar con ellos a las profundidades sin flotador? Te voy a contar un secreto ahora que he dejado de existir: desde que nuestras miradas se cruzaron en ese asqueroso baño, tu mirada se clavó en mi cara como una vena yugular.

Tu recuerdo nubla mi presente. Me he quedado quieta en el mismo socavón que me dejaste. Lo intento una y otra vez pero no consigo salir de este agujero. Cuando estoy casi al final del laberinto, los destellos se clavan en mis ojos verdes y necesito regresar a “mi” oscuridad. Es más fácil encontrarte aquí. Me da miedo avanzar por si regresas y no me encuentras. Cada trozo hecho añicos del corazón podrido tiene historia ¿Dónde quedó la nuestra?


Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos

Cuando nada podía ir mejor ahí estabas tú…. Cuando nada podía ir peor ahí estaba él…. Cuando llegaste, me fui. Ahora te busco y no te encuentro.


La retrospectiva está electrificando mis huesos. Vivo en un circo y rodea mi vida un festival permanente pero sin actores. Los personajes reales con su no guión son los que consiguen que pierda el miedo a los peldaños y deje de subir en el ascensor.


Sí. Nuestro barco se hundió. Tú supiste esquivar las olas y huir. Nadar siempre se te dio bien. A mí no me dio tiempo a apuntarme a un curso de natación. Sigo naufragando sin dejar que nadie escuche mis gritos de socorro y venga a rescatarme. Él intenta cada día ser mi salvavidas pero es demasiado tarde. Antes de planear la huida, los ladrones se aseguraron de dejarme vacía.


Los días y noches de pasión desmesurada se han convertido en letras que los dos propagamos.


Nunca seré como te quiero. No vuelvas. Te esperaré.